Dudas e inseguridades
Siempre que hacemos algo por primera vez corremos el riesgo de pifiarla, de errar y que las cosas salgan mal. Creo que, si todos supiéramos hacer de todo desde el vamos, la vida sería muy aburrida. Quizá demasiado sencilla. Por ejemplo, recuerdo la primera vez que cambié un pañal. Sofía en ese entonces era muy pequeña, piensen que pesaba solo 2,8 kg cuando la trajimos a casa. Pero bueno, volviendo al primer pañal, es obvio que lo puse mal y que se manchó todo. Y creo que está bien que sucedan esas cosas, porque las primeras veces siempre son los primeros aprendizajes para mejorar. "El que trabaja se equivoca" decía una compañera de trabajo que tuve hace ya unos buenos años atrás. Y es verdad, ya que cada equivocación, cada paso mal dado, nos ayuda a mejorar y encauzar nuestras acciones y actitudes hacia buen puerto. Me parece relevante decir que, siendo papá primerizo, y sin tener en mi círculo íntimo cercano a nadie con niños, la idea de tener un bebé me traía muchas dudas. ...